Jennifer es una rubia ninfómana mutante con siete clítoris, insaciable, y que a las dos horas del acto sexual pare extraños fetos, además de matar a casi todos los tipos con los que se acuesta. Por otro lado, está el otro freak sexual, Batz, un tipo acomplejado de su vida sexual y del tamaño de su pito, lo que le ha llevado a inyectarse en el mismo miembro toda clase de esteroides, lo que le ha causado tener algo mutante y monstruoso entre las piernas colgando y que está a punto de tomar vida propia, mientras Jennifer espera ser follada por Dios…